El síndrome del impostor

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El síndrome del impostor

Cuando sueñas con vivir de escribir (incluso si ya lo haces), entender y mantener a raya el síndrome del impostor es algo importante.

En el fascinante mundo de la escritura, romántica o no, nosotras, las autoras, nos sumergimos en universos llenos de pasión, amor y emociones intensas. Puede haber muchos giros (o pocos), villanos (o villanas), o incluso puede haber más o menos fuego del que le gusta a Helen o del humor que Peidró siempre disfruta tanto. Escribas lo que escribas, es bastante probable que topes con el famoso síndrome del impostor. 

Da igual el éxito que hayas cosechado. 

Da igual el reconocimiento que hayas obtenido. 

Del síndrome del impostor parece que no nos libramos ninguna y por eso es conveniente entender de qué se trata y cómo evitar que te mantenga estancada y en pleno bloqueo creativo. 

En este artículo, exploraremos sus causas, sus efectos y proporcionaremos estrategias prácticas y empoderadoras para superar este obstáculo y abrazar el éxito de manera plena. ¡Empecemos!

¿Qué es el síndrome del impostor? 

El síndrome del impostor es un patrón de pensamiento negativo que nos afecta a todos los seres humanos y nos hace sentir impostores (o impostoras) en una o varias áreas de nuestra vida. Este fenómeno psicológico, caracterizado por la duda constante sobre las propias habilidades y logros, afecta negativamente a tu carrera como escritora y a tu bienestar emocional. En nuestro contexto, este síndrome puede manifestarse como una sensación persistente de no ser lo suficientemente buena, de no merecer el reconocimiento o el miedo a ser descubiertas como un «fraude literario». 

¿Quién soy yo para proclamarme escritora? ¿De qué voy diciendo que sé de este tema si hay mucha gente que sabe más que yo? 

¿Cómo se origina el síndrome del impostor?

El fenómeno síndrome del impostor puede ser causado por diversos factores, como la falta de confianza en una misma, los estándares de perfección inalcanzables y las comparaciones constantes con otras personas o escritoras exitosas. Espero que no haga falta decir que un dialogo interno negativo tampoco ayuda. Además, la presión de la industria y las críticas negativas pueden contribuir a este sentimiento abrumador.

Para tener éxito y sobrevivir en el mundo literario hemos de hacer las paces con dos cosas:

  1. Es seguro ser imperfecta (la perfección no existe).
  2. Ser humilde no significa que no tengas valor.

Me explico.

Es seguro ser imperfectas

Por un lado, esperar a ser perfectas nos va a tener en plena parálisis por análisis. De esas parálisis no se come. Las parálisis tampoco venden libros. Ni aprenden. Recuerda que siempre es mejor hecho que perfecto. Lo que no quiere decir que no corrijas tus textos, no trates de mejorar y que entregues a tus lectores historias a medias. No. 

A lo que me refiero es que has de comprometerte con tu excelencia, con dar lo mejor de ti cada día, respetando y honrando el momento en el que vives hoy. 

Como es lógico, si sigues escribiendo, leyendo y formándote, en diez años tus libros serán mucho mejores, y tu pluma tendrá mucha más soltura. ¿Significa eso que no publiques nada hasta entonces? No. Significa que honres tu momento presente, que lo des todo de ti y que comprometas a mejorar cada día sin juzgar el camino. Entendiendo los fallos como parte del mismo. Entendiendo que todo es un proceso en el que criticarte y bloquearte tan solo te perjudica. 

La humildad no te resta valor

Con esto me refiero a que para creértelo no necesitas ir con la barbilla levantada y mirar a otros por encima del hombro. Puedes ser humilde y aceptar las críticas constructivas, mantener la mentalidad abierta al aprendizaje, las ganas de mejorar y seguir avanzando al mismo tiempo que reconoces que lo estás haciendo bien. Que eres buena y que tienes capacidad de cada día ser mejor.

Aclarado esto, sigamos.

¿Cómo nos afecta el síndrome del impostor?

El síndrome del impostor puede tener un impacto significativo tanto a nivel personal como profesional. A nivel personal, genera mucha ansiedad, estrés y una disminución de la autoestima. Puede hacerte creer que no puedes, que no eres nadie, que no vales tanto como deberías para poder hacer eso que quieres. Esa, de hecho, es la creencia fundamental que te invito a desarmar conmigo un poco más abajo para que deje de frenarte.

Estas cosas generan emociones negativas pueden socavar la creatividad y tu disfrute del proceso de escritura, haciendo que sientas ganas de tirar la toalla. O sea, te puede llevar a un estancamiento creativo o incluso al abandono de la escritura. Y no queremos eso, ¿verdad?

A nivel profesional, el síndrome del impostor también puede impedir el desarrollo de una carrera sólida y exitosa ya que te costará promocionarte, quizá te hace evitar ir a eventos, o hablar de ti y de tus libros en los momentos necesarios. Muchas veces rechazamos oportunidades de visibilidad o retrocedemos ante desafíos que podrían haber impulsado nuestro crecimiento por nuestros miedos e inseguridades. Además, este miedo maldito a ser descubierta como impostora puede limitar tu capacidad para establecer conexiones con otros profesionales y aprovecha oportunidades de colaboración.

Si estás aquí es posible que no quieras que esto te pase (espero), por lo que te invito a seguir leyendo

Cómo combatirlo

Gracias a Dior, existen estrategias eficaces para superar los efectos del maldito y liberarnos de sus cadenas opresoras. Aquí hay algunas recomendaciones para las escritoras románticas que desean enfrentar este desafío:

Reconoce y valida tus logros

Tómate tiempo para celebrar tus éxitos y reconocer que tus logros son el resultado de tu talento y esfuerzo. Mantén un diario o una carpeta en tu movil u ordenador con capturas de pantalla de reseñas, feedbacks y mensajes bonitos. También puedes tener un listado en donde anotes tus logros y recordatorios positivos.

Conecta con otras escritoras y haz comunidad

Pero no en plan «haz comunidad para que te lean». Sino comunidad amorosa, entre iguales, donde haya apoyo y sientas que puedas compartir tus experiencias y preocupaciones. El sostén mutuo y la comprensión pueden ayudarte a enfrentar el síndrome del impostor y a mantener la motivación arriba.

Cuestiona tus pensamientos negativos

Desafía tus autocríticas y pensamientos negativos. Crea una lista de tus fortalezas y logros, y recuerda que cada escritora tiene un estilo y voz únicas. Puedes también practicar la siguiente técnica: «parar y redirigir».

Encuentra una frase que te conecte con tu valor, tu propósito y tus metas. Una vez la tengas anótala en un post-it, en tu móvil y en donde haga falta.

Vas a tenerla presente y cada vez que entres en pensamientos chunguis de esos que te animan a dejar de creer en ti vas a hacer lo siguiente:

  • Pararte en seco y reconocer que no eres eso que te dice tu cabeza.
  • Reformular lo que te has dicho en positivo
  • Decirte tu frase ancla tantas veces como necesites. Mínimo tres.
  • Cambiar de actividad o hacer algo que te ayude a regularte si lo necesitas.

Ejemplo: 

Si tu mente te dice que eres tonta, que no se puede vivir de escribir, que no vales lo suficiente… Cuando te des cuenta, paras y te dices en voz alta: «Basta, eso no es verdad. No soy tonta y sí que se puede vivir de escribir. Estoy aprendiendo y cada día lo hago un poco mejor. Soy una mujer inteligente con muchos recursos y valgo mucho». Y ahora tu frase antídoto. Ej: «Voy a escribir ese libro y a conseguir todo lo que me proponga».

Si la sensación negativa sigue, llama a una amiga, sal a la calle, ponte música de esa que te pone de buen humor, échate un bailecito, escribe en tu diario, mójate la cara con agua fría, echa un ojo a la carpeta de feedbacks positivos… Hay muchos recursos disponibles, lo importante es que tu identifiques cuáles te vienen bien a ti. 

Establece metas realistas y alcanzables

Dividir tus objetivos en metas más pequeñas y alcanzables te permitirá celebrar cada logro en el camino. A veces no se trata de cambiar las metas, sino el plan que trazamos hasta ellas. Mejora la calidad de tus retos. Establece un plan de escritura realista y date el tiempo necesario para y logrando tus hitos.

Acepta el fracaso como parte del proceso

El fracaso no te define como escritora, sino que es necesario para aprender, avanzar y mejorar. Aprende de tus errores, reconoce en ellos la oportunidad de crecimiento que te brindan y sigue adelante con determinación.

Tú sí puedes, baby

El síndrome del impostor puede afectar a cualquier escritora, pero no tiene por qué ser un obstáculo insuperable. Con conciencia, apoyo y estrategias efectivas, puedes liberarte de los grilletes de la duda y abrazar con rotundidad el éxito. 

Si notas que este es un problema que te mantiene estancada, que te frena y que te ha robado ya suficiente tiempo y energía, mándame un mensaje a beatrizzblumen@gmail.com y trabajemos en ello juntas. Superar el síndrome del impostor es posible, y hacerlo te permite alcanzar tu máximo potencial creativo, desarrollar una carreras exitosa (sea lo que sea el éxito para ti) y conectar de nuevo con el disfrute del proceso de escritura. 

¡Recuerda que eres una escritora talentosa y mereces el reconocimiento que recibes! ¡A escribir y leer por la dominación mundial de la romántica!

Con amor,

Bea (la que quiere que cumplas tus sueños) Blumen

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